 El faro ubicado en las orillas del Lago Ryan fue construido en el año 1815, y tiene toda la apariencia de un típico edificio extraído de las páginas de un cuento. En la actualidad, alberga un hotel y un restaurante abierto al público, que son una propuesta romántica y original para disfrutar de las mejores vistas sobre esta región de Escocia. Desde sus ventanas, es posible observar una línea costera que incluye la península de Kintyre, el estuario de Clyde y, en los días más despejados, hasta puede divisarse la costa de Irlanda. Además, el Fuerte de Dunskirkloch, de la Edad de Hierro, que se encuentra sobre un promontorio rocoso de rica diversidad vegetal y animal, es una postal que no debéis perderos. Por las noches, las luces de otros faros pueden verse y convierten a la velada en un momento mágico e irrepetible. El restaurante, íntimo y romántico, es el escenario ideal para enamorarse. El hotel cuenta con nueve habitaciones, cada una de ellas decoradas con un estilo propio y bautizadas según su personalidad. Las dos suites se otorgan a no menos de dos personas, pero pueden acondicionarse para hospedar a un grupo de hasta 6 integrantes, convirtiéndose en un paraje ideal para la familia. Foto Vía: Lighthouses Forever Popularity: 12% [?] |